El Único Remordimiento de Alfa Braxen
"Enhorabuena, hijo. Me alegra que hayas hallado a tu compañera", expresó mi papá.
"Y yo también me alegro. Afortunadamente, no tienes que hacer de Timothea tu pareja. No es buena gente. Vanessa parece ser una buena chica", comentó mamá.
"Iré a buscarla. Hoy empezaré a ganarme su corazón", afirmé.
"Te deseo suerte, hijo", dijo mi papá mientras me encaminaba hacia el patio trasero. Mi compañera estaba sentada en una mesa con mi hermana y una niñita que jamás había visto antes.
‘¿Quién será esa pequeña?’
"¡Hola, Braxen!". Solté un gruñido al ver a Timothea acercándose hacia mí.
"¿Qué necesitas, Timothea?", repuse.
"Solo quería ver cómo te las arreglas con tu nueva compañera. Sabes que será difícil hacer que ella quiera comprometerse, ya tiene una niña”.
"¿Niña? ¿De qué niña estás hablando?", pregunté, dirigiendo mi mirada hacia Vanessa que alimentaba a la pequeña. De verdad que ambas se parecían mucho. “¿Tiene una hija?”
"Sí, y ni siquiera sabe quién es el papá", soltó Timothea. La sola idea de que mi compañera estuviera con alguien más hizo que tanto Max como yo nos pusieran en modo destructor. Me acerqué a donde estaba sentada con mi hermana y agarré la mano de Vanessa. "Tenemos que hablar", dije, llevándola fuera del patio trasero.
"¡Braxen!", me gritó Nicolette, pero la ignoré.
"Oye, ¿te encuentras bien?", preguntó Vanessa. Noté que estaba confundida por el tono de su voz.
"Yo, Braxen Bailey, te rechazo, Vanessa Deklyn, como mi compañera y futura Luna". Vanessa se desplomó en el suelo y tuve que contenerme para no correr hacia ella, y retractarme de mi decisión. En cambio, me alejé sin mirar atrás
"Braxen, ¿por qué rechazaste a tu compañera?", inquirió Nicolette.
"Oye, no me va eso de tener una compañera que ya tenga una hija", solté.
"Pues no debería ser relevante si tiene una hija o no".
"¡Qué tonto! La niña que viste hoy con ella, no es su hija, es su hermana menor, idiota".
Hombre Lobo
4.9